Este blog tiene la finalidad de llegar a todas la personas que tienen alguna conducta adictiva ya sea de tipo tóxica a sustancias como drogas o alcohol, asi como no tóxica como por ejemplo al internet, videojuegos, gimnasio, comida, sexo y juego para poder de una manera acompañar a esa persona en el proceso del cambio.



Tambien puede ser una herramienta para que padres, familiares o amigos puedan detectar algun problema de forma temprana, asi como prevenir la aparición de conductas adictivas en los niños y jóvenes, ademas de acceder al conocmiento de pautas necesarias para un óptimo acompañamiento terapéutico.





martes, agosto 10, 2010

La obsesión por el cuerpo: vigorexia.


Hombres y mujeres parecen necesitar ser mirados y aprobados por el otro: ya sea en su casa, en el trabajo, con los amigos, en la tele: no importa dónde, el cuerpo es siempre el principal protagonista. El problema es que esta exigencia cotidiana puede llevar a que las personas tomen medidas cada vez más extremas que curiosamente se vuelven comunes en sociedades como la nuestra.

La excesiva práctica de actividad física, unida o no a la utilización de medicamentos con el objetivo de potenciar el rendimiento físico, puede dar lugar a la vigorexia o dismorfia muscular. Este es un trastorno que agrede la esfera psíquica además de la conducta alimentaria y que afecta a los hombres cuya obsesión es lograr un cuerpo “indestructible”, que engloba la fantasía de éxito y poder. La vigorexia es considerada un tipo de adicción “no tóxica”, también llamada “adicción sin droga”, ya que condiciona sus demás conductas y se ve reflejada en problemas con sus relaciones familiares, sociales y laborales, debido a una conducta adictiva.

Generalmente, el que sufre de esta patología, ve su figura como muy pequeña, frágil o débil, a pesar de que en realidad es lo contrario. Busca entonces un desarrollo de sus músculos y en este intento pueden aparecer distintas patologías físicas, tales como las lesiones de músculos, tendones o huesos. Existe también una desproporción entre diferentes partes del cuerpo, entre el tronco y la cabeza o el tronco y las extremidades inferiores y también problemas de su salud mental, tales como ansiedad o depresión.

Constituye el extremo opuesto de la anorexia, la cual es más común en mujeres, donde el cuerpo se percibe como demasiado voluminoso y se llegan a alcanzar figuras esqueléticas poniendo muchas veces en riesgo la vida de la persona. El factor común de ambas patologías es el error en la percepción de la realidad, esto significa que no ven lo que hay en el espejo ya que su mente les dice otra cosa y su conducta está condicionada a eso.

Es vital el aporte de la familia y amigos para detectar que hay un problema, en esa persona que pasa horas en el gimnasio muchas veces dejando de hacer cosas importantes tales como comer, asistir a reuniones familiares o a su trabajo, y que busca la aprobación social, preguntando una o mil veces a los demás cómo se ve y siempre opina que debe seguir trabajando uno que otro músculo, esto puede acompañar la ingesta de sustancias que potencializan su rendimiento físico, como esteroides y anabolizantes, que tienen un sinnúmero de efectos adversos, complicando y poniendo en riesgo la salud de esa persona.

En este momento se vuelve fundamental la asistencia y contención de un médico especialista en el tema de adicciones y junto al apoyo de sus redes familiares y sociales, se logra superar este problema.

El tratamiento consiste básicamente en que el sujeto haga un registro cognitivo de su conducta y de sus pensamientos, para que de esta forma concientice los efectos que tienen en su vida diaria, es ahí cuando se le pueden dar pautas de comportamiento, tales como reducir paulatinamente el número de horas que asiste al gimnasio. Y para tratar los casos en que el paciente percibe de manera distinta la realidad; es decir que en el espejo se ve flaco, débil, cuando en la vida real, es lo contrario, ya que tiene los músculos hipertrofiados, entonces es necesaria la administración de psicofármacos y el seguimiento con su médico especialista.

En el mejor de los casos, el paciente logra recuperarse haciendo un tratamiento intenso en cuatro meses, sin embargo, es importantísimo el seguimiento mínimo de seis meses, ya que para este tipo de adicciones podría ser que nuevamente recurran al problema si no tienen la asesoría médica de un especialista. Adicionalmente, tanto la familia, como los amigos se vuelven un apoyo muy importante en este tiempo, donde la aceptación y el cariño es primordial para llevar adelante su vida de manera íntegra y saludable.

1 comentario:

  1. Excelente artículo, muy completo en mi opinión
    Y es muy importante lo que mencionas al final. el periodo de recuperación de hasta 4 meses es vital. Y sin duda muchos deberían someterse a eso.

    saludos.

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